Memoria de una trabajadora sin infancia

Marta Julia tiene 31 años, tres hijos y la memoria de una infancia que nunca existió. Primero se la robó la guerra; después la miseria de los países a los que les han arrebatado la conciencia. No había terminando de huir de los militares cuando tuvo que ponerse a trabajar. 75 quetzales (9,5 euros) de […]