Los refugiados de Sudán del Sur: mendigos del agua

Al cielo de las guerras no le gusta la lluvia. Al menos no la lluvia tranquila que riega los pastos y humedece las gargantas. La lluvia de las guerras es violenta: cuando cae, sólo sabe arrasarlo todo. Cuando huye, se lleva consigo demasiados alientos. Antes de que la guerra volviese a Juba, porque la guerra […]