Ashin Wirathu: «Los musulmanes en Birmania son una herramienta de la yihad»

Ashin Wirathu sonríe cuando hablan de él como ’el Bin Laden budista’. “Los medios utilizan esta etiqueta para atacarme”. En el pequeño monasterio de Ya Me Thin, a unos 150 kilómetros de su abadía de Mandalay, el verbo delicado del monje domina la conversación. Al igual que lo domina el discurso político del país. Su grupo, la Asociación para la Protección de la Raza y la Religión, el  Ma Ba Tha, tiene tal influencia sobre el Gobierno del exgeneral Thein Sein que ha logrado imponer leyes que obligan a las mujeres musulmanas a espaciar sus embarazos cada tres años y limitan sus libertades matrimoniales. La amenaza musulmanacomo eje de una política xenófoba y nacionalista que sirve a militares y los radicales para imponer su dominio sobre un país que tras medio siglo de contienda civil anhela la paz y la democracia.

Una investigación publicada recientemente por Al Jazeera acusaba al Gobierno de financiar a grupos como Ma Ba Tha para difundir el odio religioso y provocar disturbios que alimentasen el rechazo de la comunidad musulmana…

Usan la información como arma. Fabrican historias que no son reales.

Mas sí es cierto que los durante la revolución del Azafrán de 2007 los monjes demandaban la liberación de Aung Sang Suu Kyi y ahora ella es el blanco de las críticas del Ma Ba Tha. De hecho, usted ha declarado públicamente su apoyo a Thein Sein. ¿Por qué?

En primer lugar por la seguridad de la nación, es necesario plantar la semilla de la democracia en Birmania. La segunda razón es porque el Presidente Thein Sein posee la experiencia y la madurez para dirigir el país y mantener la estabilidad.

¿Estaría el país en riesgo si Aung Sang Suu Kyi es elegida?

Podría pasar algo similar a lo que ocurre en Tailandia, donde los camisas rojas y los camisas amarillas se amotinan en las calles. Además, la Unión política se dividiría.

En caso de que el NLD gane las elecciones, como ocurrió en 1990, ¿deberían los militares tomar el control del país?

No, siempre que no haya disturbios en las calles o la Unión se desmorone. Entonces será cuando volverá a aparecer la Junta.

Interviniendo violentamente…

Los gobiernos militares usan la violencia, pero esto sólo es entendible si en el país hay disturbios o se desmorona la Unión. Si Aung Sang Suu Kyi gana las elecciones preveo que se produzcan disturbios. Elegir a Thein Sein es la manera de evitarlos. 

En estos comicios la comunidad musulmana, que representa cerca del 5% del país, no cuenta con apenas candidatos…

Hay un partido musulmán. No es cierto que no se impida la presencia de candidatos musulmanes.

Pero no hay candidatos musulmanes en los dos grandes partidos, ni en el USDP ni en la NLD…

Si hay muchos candidatos musulmanes estos partidos, o cualquier otro, serán débiles y fracasarán. Los birmanos temen a los musulmanes a consecuencia de la yihad. En Birmania la yihad ya ha actuado en dos ocasiones, en 1942 y en 2012 –en alusión a la ola de violencia religiosa entre budistas y musulmanes que se saldó con más de un centenar de muertos-. Fundamos Ma Ba Tha para evitar que la yihad vuelva a actuar en nuestro país.

¿Son los musulmanes una amenaza para Birmania?

Amenazar y dañar son dos cosas distintas. Dañar implica actuar y los musulmanes están actuando para dañar el país: tratan de convertir a nuestro pueblo al Islam. Los musulmanes se casan con mujeres birmanas y ellas no tienen derechos como esposas, son obligadas a convertirse al islam.

¿Es necesario el uso de la fuerza contra los musulmanes?

No estoy de acuerdo con el uso de la violencia, pero algunos no siguen el  camino marcado por el Ma Ba Tha y recurren a la violencia. En 2012, la violencia se desató después de un grupo de musulmanes violasen a una joven birmana, aunque es cierto que los birmanos no deberían haber actuando en venganza. Los musulmanes que violaron a la chica deben ser castigados legalmente. Nosotros no apoyamos la revancha fuera de la ley. De hecho, desde que el Ma Ba Tha fue fundado este tipo de violencia ha disminuido. Ma Ba Tha no apoya la violencia contra lo musulmanes.

Es justo generalizar y culpabilizar a todos los musulmanes del país

Hay tres tipos de musulmanes en nuestro país: el primero, menos del 10%, vive como un birmano, respetando nuestras tradiciones. El Ma Ba Tha los protege; los segundos lucen perilla, usan tarbush y hijabs y no respetan las tradiciones. Su intención es implantar las costumbres musulmanas. Estos, que son alrededor del 40%, deben ser vigilados; el tercer tipo es el musulmán que se casa con muchas mujeres y engendra muchos hijos para expandir la población musulmana en Birmania. Son una herramienta de la yihad. Si tienen muchos hijos, en el largo plazo pueden conseguir muchos reclutas para la yihad. Por ejemplo, en aldeas del norte del estado Rakhine la población musulmana es de 600.000 personas, mientras que los nativos rakhine son sólo 30.000. Sólo en un día de enero de 2012, los musulmanes destruyeron 8 pueblos y dos grandes barrios en la zona. Esto es yihad.

Entrevista publicada en Gara