Jorge Suárez: «Ninguna fuerza debe capitalizar las mareas ciudadanas»

Jorge Suárez (Vigo, 1975) nació ya siendo emigrante. Su familia había dejado dos años antes su Ferrol natal para instalarse en Vigo, buscando un futuro mejor lejos de la crisis del naval que ya por entonces asolaba la ciudad departamental. Hoy, cuatro décadas después, Suárez llega al Ayuntamiento de Ferrol al frente de Ferrol en Común (FdeC), una de las mareas ciudadanas que  irrumpió en el panorama político gallego en los pasados comicios municipales, con el objetivo de frenar la sangría de la emigración y la pobreza. Licenciado en Derecho y delegado sindical de CC.OO, Súarez lleva poco más de una semana al frente de la alcaldía. Tiempo suficiente para  perfilar una alternativa. Palabra de los que siempre vuelven.

Han pasado más de 40 años desde que su familia tuvo que emigrar de Ferrol por la crisis del naval, mas hoy la situación poco ha cambiado. Los jóvenes siguen dejando la ciudad en busca de un futuro mejor…¿se hizo tan mal durante estos años?

Entre reconversión y reconversión faltó un proyecto estratégico de fondo. Así mientras astilleros del norte de Europa están ahora mismo a plena ocupación, nosotros pagamos el peaje de la entrada en la Unión Europea que hizo que Galicia quedara convertida en un desierto industrial. Entre la crisis del petróleo del año 73, la entrada en la UE y, ahora mismo, el desmantelamiento del sector naval público hay un recorrido de constantes errores y tropiezos.

¿Qué se puede hacer para cambiar la situación del sector naval?

Lo que demandamos, además de actuaciones concretas como el dique flotante, es un plan estratégico de futuro y eso tiene que pasar por incrementar las plantillas. Lo que hace falta es inversión pública directa en lugar de subvenciones condicionadas; dotar de un presupuesto suficiente para que los astilleros se revitalicen y pueden acceder al mercado en igual de condiciones que en otros países.

Usted preside una de las ciudades con la tasa de pobreza más elevada de Galicia, víctima de una sangría demográfica constante, ¿le va a dar tiempo a cambiar las cosas en 4 años?

Dentro del marco legal restringido del Estado que impide ejecutar gasto social antes que pagar los intereses de la deuda, basta como hacer algo tan sencillo como diseñar unos presupuestos centrados en gasto social y no en obras o infraestructuras que ahora mismo no son una prioridad. Es cierto que algunos aspectos, como la situación del sector naval o las carencias en infraestructuras, no se van a solucionar en 4 años. A este respecto, aunque no sea competencia nuestra, lo que tenemos que hacer es reivindicar seriamente lo que a esta ciudad le corresponde. Es cuestión simplemente de firmeza en las reivindicaciones, que no hubo en Gobiernos anteriores.

En el caso de los desahucios, es posible forzar a los grandes bancos a que no los ejecuten cuando muchos ayuntamientos, supongo que el de Ferrol también, mantienen suscritos importantes créditos con estas entidades bancarias.

A día de hoy en Ferrol tenemos, como consecuencia de esa política nefasta de refinanciar las deudas ordinarias como deuda financiera, una deuda con la banca de 29 millones de euros. Está claro que es un handicap, pero creo que el propio sector bancario ante el ciclo político que estamos viviendo tiene que reaccionar. Lo vemos incluso en Gobiernos de signo neoliberal, como en la propia Xunta, que están cambiando su política sobre los desahucios. Además, muchos contratos de futuro (de la banca) dependen de las administraciones públicas. Es un juego de intereses con el que hay que contar.

Ustedes reniegan del régimen del 78, pero su investidura ha sido apoyada por el PSOE…

Yo mantengo lo que dije (durante la campaña electoral), pero lo primero que acordamos con el PSOE fue un programa. Está claro que hay diferencias profundas, de concepto, pero teniendo un programa concreto de actuaciones concretas se puede desarrollar una política en común. Se puede caminar juntos, aunque existan esas diferencias.

¿Cree que la ciudadanía confía en ese caminar juntos?

La ciudadanía lo que decidió el pasado 24 de mayo es que gobernara la izquierda, y la izquierda es plural. El PSOE también está en un momento histórico para ellos, sería un error que terminase ocurriendo lo que pasó con el PASOK en Grecia. Esta disyuntiva les obliga a confluir con este nuevo escenario y creo que incluso su militancia está más por dar marcha atrás en ese giro al centro y volver a la izquierda articulando pactos y coaliciones antes de que gobernase el PP y sus políticas.

Se estrenó en el cargo con polémica por no acudir al homenaje al Santísimo Señor Sacramentado, y en campaña prometió también no subvencionar la parte religiosa de la Semana Santa…¿cómo va su relación con la Iglesia?

No voy a menudo a comulgar..(ríe) Creo que no hay por qué confrontarse, simplemente adaptarse  a lo que debe ser un Estado democrático. Hablo tanto de la Iglesia como de los estamentos militares o la dirección de los astilleros públicos que parecían entes superiores. Creo que hay que normalizar la situación. La Iglesia es un colectivo más. Yo no me siento agredido por ellos ni considero que yo cometiera ninguna agresión.

Después del verano ya tendremos encima las elecciones generales. Apuesta usted por una Marea gallega?

La Marea gallega se tiene que dar. Las candidaturas de unidad popular están solo en tres grandes ciudades, el resto del país está por construir. Desde Ferrol en Común vamos a poner todas las facilidades para que eso se produzca. Tenemos buena conexión tanto con Martiño Noriega (alcalde de Santiago) como con Xulio Ferreiro (alcalde de A Coruña); los tres alcaldes estamos en el mismo camino: construirla desde abajo, con una base fuerte…

Pero se desmarca de las opciones planteadas por el BNG o por Podemos, apuesta por una una tercera vía?

Vías hay muchas. Esto es como una estación de tren de salida (ríe). Creo que los partidos tienen que jugar un papel, pero no un papel protagonista sino de confluencia real, aportando su militancia y su presencia por todo el territorio, para que el principal protagonista sea el ciudadano común a través de procesos como las primarias o la construcción de programas. Desde que empezamos este recorrido siempre le abrimos las puertas al BNG, incluso les ofrecimos después de las elecciones entrar a formar parte del pacto de Gobierno y no quisieron, mas las puertas siempre van a estar abiertas. En cuanto a Podemos, creo que esas posiciones son de partida; creo que ninguna fuerza debe capitalizar estas mareas. El único paraguas posible es el de la ciudadanía, y nadie tiene que ser el principal protagonista.

Entrevista publicada en la revista La Marea